(A él no le gustas tanto)
No hace mucho estuvo en cartelera está película, con un argumento algo más que real, y como se dice "Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia", esta película se encuentra ambientada en Baltimore, narra diferentes historias cruzadas sobre el amor y el comportamiento humano; una mujer confundida por sus citas en una sociedad más obsesionada con la tecnología que con el contacto humano. Otra mujer atrapada en un matrimonio gastado. Un hombre que intenta conquistar a una mujer, amante de otro. Una joven obsesionada que intenta crear encuentros accidentales con el hombre de sus sueños...La historia nos va atrapando en un mundo en que no sabemos si es real o mentira, los actores que lo estelarizan nos hacen sentir aún mejor con sus interpretaciones, tanto para las chicas como para los muchachos hay buenas razones para no dejarla de ver, pero por sobre todo al final nos deja una pequeña reflexión acerca de qué tan buen puede ser obsesionarse con alguien que simplemente no nos registra, no le interesamos o en algunos casos solamente nos quieren como amigos.
Les dejo el pensamiento que nos trasmite la película al final, leánla, siéntanla, y analicen si en algunas de las palabras no se sienten identificados...
La excepción a la regla
A veces nos concentramos tanto en el final feliz…
…que no aprendemos a interpretar las señales…
…a diferenciar entre los que nos quieren y los que no…
…entre los que se van a quedar y los que se van a ir.
Y quizá el final feliz no incluye un hombre maravilloso.
Quizá el final eres…tú, sola…
…recogiendo los pedazos y volviendo a empezar.
Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro.
Quizá el final feliz sólo consiste…
…en seguir.
O quizá este es el final feliz: saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos…
…a pesar de todos los errores y las señales mal interpretadas…
…a pesar de todo el dolor y la vergüenza…
…tú nunca, nunca, perdiste la esperanza.

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